19.45 más o menos. Es la hora en la que se me ocurre sobre qué escribir en un blog. Porque desde hace rato lo tengo; armado para poder entrar a los de amigos como Seba y Hernán; pero no sabía ni qué título ponerle ni qué decir adentro.
Y hoy (o ayer jueves en realidad) iba en el 551 a mi casa, escuchando Pampa Yakuza en el MP4. De disco en disco saltaban los temas, gracias a la función de reproducción “todos los directorios aleatorios”.
Y aquí estamos. A las 12.52, decidido a crearlo, cuento lo que pasó en este día. Cuando vuelva a sentir ganas, contaré lo que pase en otro.
Volviendo a la motivación, sonaba Pampa con sus letras y su música, y se me ocurrió escribirle a Hernán un mensaje. Él, que también tiene un blog, respondió con buena onda como siempre, me avisó que viene en septiembre y ese fue el click. “Voy a escribir a la noche de cada día en el que me venga la ´inspiración´”.
Y hoy, o ayer, fue uno de esos días. Viaje de media hora en bondi, MP4 al mango, imitación de batería en el estuche de la película “Sicko” de Michael Moore (mírenla, pobres yankis), punteos imaginarios de viola en la bombacha de campo. Siempre lo mismo, pero hoy quise escribirlo.
Volvía de lo de Vane, un ángel con cachetes. Una persona de esas que uno busca y no encuentra; y encuentra sin buscarla. Aparece. Mi amor. Mi todo, debo reconocerlo.
Organización del viaje al norte, ultimando detalles de 10 días que se vienen por Salta, Tilcara, Purmamarca y Tucumán. Tarde en su casa, su sillón, con su ser. Lo que mejor me hace. Nada de celos eh. Ya vendrán cosas como estas, pero dedicadas a los amigos y amigas.
Vuelta a casa, pico algo, auto y de nuevo a salir. A ver el partido de básquet entre Argentina y México acá en Mar del Plata. Con el Colorado, amigo de la vida hallado en el laburo. Manu Ginóbili y su paciencia para satisfacer la devoción de la gente. Todos sus amigos de la selección, que se preparan para los Juegos Olímpicos de Beijing. Tres cuartos y adiós. A comer un chori y un “sanguche” de paleta con una cervecita y al hogar. O a la compu. A escribir el primer día. Inauguración. Bienvenidos y hasta luego.
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1 comentario:
Hola Ber, buena idea la del blog, a veces uno tiene q contar, despues de todo la vida es un monton de historias tan minimas q las enriquesen las personas q las viven.
segui asi.
Diego
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