martes, 23 de noviembre de 2010

Manzanas podridas

Dicen que, cuanto más te molesta algo, más veces aparece para seguir haciéndolo. Y eso me pasa a mí. En la manzana de mi casa, se escuchan ruidos por todos lados. En la de enfrente, también. No solamente eso, pasan cosas raras. Muy raras.
El barrio es “tranquilito”, y eso conspira contra la tranquilidad. Hay muchos niños, por ende muchos gritos, llantos. De un lado, nos golpean la pared porque el garage es contiguo. Del otro, gritan, se pelean, se insultan. Todos, no únicamente los pequeños. No solamente elevan el tono de voz cuando están enojados, sino que hasta lo hacen para ofrecer “¡CHORIZO O MORCILLA!” en algún asado. Pero son buenos. Realmente nunca pude terminar de contar cuántos niños y adultos hay. Pero se escuchan muchos “Camiiiiiiila”, “Juanaaaaaaaa” y “Lucianoooooo”.
Del mismo lado que nos golpean la pared, la derecha, los dos pequeños, a veces se pasan para nuestra vereda a buscar sus pelotitas y destrozan las plantas de mi vieja. Cuando ella sale “enfurecida”, el grande acusa: “él fue”, señalando a su hermano menor.
Las vecinitas y vecinitos de la izquierda, tienen la “Pelopincho” en el patio durante todo el verano. ¡No van a la playa, aunque estemos a 10 cuadras! Y obviamente, por todo lo anteriormente enunciado, no me caen para nada simpáticos los feriados, ni los perfeccionamientos docentes.
Pero la “tortura” no termina en las casas contiguas, sino que se extiende a las de enfrente y a las restantes de la manzana. Siguiendo con nuestro misma parcela, hay un perro que aúlla insoportablemente desde hace un año en alguna vivienda que espero descubrir algún día. Primero pensamos que era porque estaba lastimado, agonizando. Pero no. Siguió. Entonces pensamos que es porque no le gusta estar afuera, o porque lo dejan solo o porque sencillamente, los dueños no están en la casa. Es insoportable, sobretodo cuando ofrece su concierto a eso de las 3 AM.
Los vecinos que viven frente a mi casa, sí que son graciosos. Empezando por el de la esquina, que pintó el “Alpino” de amarillo; siguiendo por el de más al medio, que tiene dos de los perros más bobos que he conocido, aunque por suerte uno ya no está. Los dos, ladran todo el día, son feos y a esto se le suma que la empleada, se prepara para irse fuera del hogar. Es decir, saca la moto, se pone el buzo, la campera, el casco, los guantes y la prende. Tarda unos cinco minutos en los que los canes se desviven por ladrar y saltar. Lo hacen con mucha pasión. Y ella, con mucha “pachorra”.
Completan la nómina de vecinos indesesables, el que está “justito” frente a mi casa. Ejemplos: 1) sacó de raíz un árbol que estaba en su vereda y le daba sombra y ahora estaciona su auto en la nuestra, a la sombra de nuestro árbol, y no deja lugar para nuestro auto. Divino. Y ahora, hace poco, terminaron de construir una pileta en la parte de adelante del parque, no atrás, como la gente normal lo hace. O sea que en el verano 2011 tendremos más ruido.
Me dirán que soy un “quejoso”, un viejo, pero les juro que a veces cansan. Pero, como dijo un amigo mío hace un tiempo “hay que convivir”, entonces tolerás. Igual, mucho no me preocupo, porque queda menos de un año para mirar a todos desde un 5to. Piso…

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