1.50 dice el reloj de la compu. Otro día para escribir. Después de la inauguración por inspiración, la misma volvió a aparecer por lo vivido hoy, o ayer. Realmente hay veces en que no te das cuenta cuándo se pasa de domingo a lunes, o de 20 a 21 de julio.
Vuelven las ganas porque se repiten situaciones. Viaje en el 551, música en el MP3, misma gente, misma rutina. Y cosas nuevas también, que quiero contar. Esta vez, no son punteos de viola en la bombacha de campo. Porque La Vela es vientos, entonces sale la mímica del saxo y la trompeta con los dedos entrecruzados. ¡Perdón Ale y Coli!
Aunque cuando suena “A lo verde” es imposible no tentarse y mover los deditos como Rafa y Santi (perdón de nuevo). ¡Qué lindas guitarras!
Este lunes empezó ayer domingo, o antes de ayer porque ya es martes. Lío. No hagan caso.
Una y pico… y dos. Y las tres de la mañana. En el quinchito de la abuela de Belén, festejando el día de los amigos y las amigas con la banda del Diario El Atlántico. O cerrando el fin de semana de ellos. Cervezas, pizzas, empanadas. Guitarras, canciones, chistes. Risas, anécdotas. Amistad en estado puro. Eso es para mí.
A dormir. A levantarse. A las 12 del mediodía, casi madrugada. Ducha, almuerzo rápido con sobras del asado del domingo, algo dulce y colectivo. ¿Destino? el Sanatorio Belgrano. Allí lo habían operado a mi viejo de la cadera. Antes que nada, por ahora salió todo bien. Gracias por preguntar.
Compañía. Aguante. Sensaciones nuevas. Porque no soy muy adepto a las visitas a clínicas, aunque sé que está mal. Pero me la banqué. Porque es mi viejo y se lo merece. Ni hablar.
Charla, charla, charla. Y aguante otra vez. Dolores sentidos por los dos. Enfermeros, sangre, suero. Vi la herida y un poco de impresión me dio. Pero nada más.
De ahí al diario. A eso de las 16. Caminata por Belgrano con La Vela en los oídos, en la cabeza y en el corazón, como siempre. Desde hace años. Cómo se complica cruzar Jujuy y Salta cuando vas por la que iba yo, o San Martín o Rivadavia.
Trabajo. Y amistad de nuevo. Recuerdos de lo que pasó. Noticias de lo que vendrá. Cables de las agencias, mails, fotos. Llamados. A las 22, fin de la jornada laboral. Comienzo del tiempo de ella. Que siempre está. Hoy con un mail, con una confesión que sonó hermosa al leerla. Segundos con el corazón detenido. Emoción y vuelta a lo mismo. Y mensajes de texto. Y “¿qué te preparo?”. Fideos verdes con margarina, ella al lado. Sillón, CQC, besos, caricias y palabras. Y lo que empecé a contar arriba. Segundo capítulo. Bienvenidos algunos. Bienvenidos todos. Hasta la próxima.
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5 comentarios:
Holaaa!! saludo con motivo del nacimiento del blog de Ber!!! (Que bueno ser una de las primeras personas en firmar!). Esto de los blogs está bueno. Eso si, mantenelo actualizado porque la mayoria nos colgamos!
Exitos y nos vemos en el diario!!
A veces la rutina no es pesada..depende de uno hacerla llevadera. Un abrazo y gracias por pasarte!
Hernán de Pampa Yakuza
Hola Ber!
Soy Dani (bs as)...
Lei tu mail y entre para ver q era esto del Blog.
Suponia q tu redaccion era muy buena... y lo confirme.
Me encanta.
Besosss!
Gracias por compartirme tus "milagritos" cotidianos!
Un beso!
abrazo para mi primo bostero desde la isla de la paranoia....huevos roberto...huevos!!!,,,,,
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